En los años 40 del siglo XX se creo el Irish Coffee, los hidroaviones comerciales estaban de moda y uno de los puertos más concurridos de Europa era el de Foynes en Irlanda. En éste aeropuerto Brendan O’Regan abre un restaurante-cafe para servir a los pasajeros, había contratado a Joe Sheridan como Chef y en unos meses el restaurante de O’Regan se convirtió en uno de los mejores de toda Irlanda.

Cuentan que, en el 1943 durante el invierno, que estaba siendo particularmente frio, un hidroavión de la Pan American Arlines zarpó con rumbo a New York y después de una hora luchando contra los elementos el capitán decide regresar a puerto.

Seguimos leyendo la historia del Irish Coffee

O’Regan y Sheridan estaban cerrando el restaurante cuando desde la aeronave mandan el aviso, por telégrafo, de que regresan y que van a amarizar en una hora. Pues O’Regan llama a los del staff de vuelta y para cuando llegan los pasajeros asustados, agotados y medio congelados, el Chef Sheridan les había preparado un café especial “bautizado” con Whysky irlandés,( Irish Coffee).

Los pasajeros entraron en calor con éste café especial llamado Irish Coffee y uno de ellos le pregunta a Sheridan que, si el café era el famoso café brasileño, a lo que Sheridan le responde: “No señor, éste es el verdadero Café Irlandés” conocido también por Irish Coffee. Al otro día Sheridan le presenta a su jefe una versión más trabajada del café irlandés, como propuesta para el menú del restaurante.

O’Regan lo prueba y lo aprueba y desde entonces pasó a la historia como un icono de la coctelería.

Uno de los pasajeros habituales que pasaban por allí, fue quien lo difundió por los Estados Unidos, como recomendación para los largos viajes de avión… claro que sabes quién era ese pasajero ¡Ernest Hemingway!!!!!

Ingredientes

  • 50 ml de whisky irlandés
  • 1 cucharada de azúcar mascavado
  • 10 ml de café negro
  • Nata montada

Preparación

 Utiliza una copa de Irish Coffee o una de vidrio templado resistente a altas temperaturas.

Disuelve el azúcar en el whisky y añádele poco a poco el café caliente sin dejar de remover.

Rellena hasta el borde de la copa con las natas ya montadas y adorna con unos granos de café. 

Yenifer Garcia
Mi objetivo es hacer que la creación de cócteles sea accesible y divertida para todos.